Formación completa para una buena Policía

Desde el 21 de agosto, más de 6 mil alumnos y alumnas de la Policía podrán egresar por medio de la Ley N°30649, que ha sido publicada el sábado 19 de agosto (ver enlace). La medida ha sido anunciada como una noticia positiva, pues incrementará el número de policías en las calles. Sin embargo, esconde un grave problema: ha recortado el proceso de formación de las y los estudiantes que ingresaron en el año 2015-I. Con la Ley N°30649, 6392 agentes saldrán cuatro meses antes de lo previsto.

Ante ello, desde el IDL – Seguridad Ciudadana consideramos necesario destacar por lo menos tres aspectos:

a)    El proyecto de ley que dio origen a la Ley N°30649 no fue objeto de un adecuado debate político y técnico.

El proyecto 01673/2016-PE fue presentado por el Ejecutivo el pasado 17 de julio y desde el 04 de agosto se encontraba en poder de las comisiones de Defensa Nacional y Presupuesto, para que emitieran sus respectivos dictámenes. Sin embargo, el 17 de agosto, fue exonerada de dictamen en ambas comisiones, por acuerdo de portavoces (ver enlace), y ese mismo día, fue aprobada por el Pleno del Congreso en primera votación y dispensada de segunda votación.

Si bien la iniciativa del Ejecutivo fue planteada con carácter de urgencia, esa solicitud no debió traducirse en la práctica ni en la ausencia de debate en las comisiones correspondientes, ni en su limitada discusión en el Pleno del Congreso. 

b)    El déficit de policías es un problema, pero la forma de darle solución no es correcta.

 Si lo que se quiere es cubrir el déficit de más de 2500 policías que pasaron a situación de retiro si comparamos los años 2016 y 2017, ello no debe hacerse en base a medidas apresuradas, pues más policías sin una formación completa no garantizan una mejor eficiencia contra el delito ni mejor trato al ciudadano.  

Además, porque en el plan de gobierno de PPK, lejos de proponerse este tipo de medidas, el compromiso fue sacar a la Policía a las calles “en base a la exclusividad del servicio público” y con una “mejor formación, tecnificación y especialización de los efectivos policiales”.

c)    Más policías pero bien formados

Las y los policías tienen el derecho a recibir una formación completa y de calidad, más aun cuando se les designará al patrullaje y al control de delitos violentos.

Recordemos que revalorar la Policía pasa, en primer lugar, por respetar y mejorar (no recortar) su formación. No hacerlo no solo es contraproducente para las y los mismos policías, sino también para toda la sociedad.

Si queremos una Policía efectiva contra la delincuencia y cercana al ciudadano, empecemos por respetar su profesión. No permitamos entonces que la Policía del Bicentenario, en lugar de cumplir su formación integral, vea afectada su educación por respuestas efectistas y políticas que no resuelven, sino que agravan el problema de fondo.

Foto: Ministerio del Interior