Inminentes cambios en el comando policial
08/05/2009

Dos olas sucesivas de cambio, una mediana y la otra grande, afectarán este mes a la Policía. Correr esas olas es una actividad de alto riesgo y ansiedad. Varios intentarán correr las rompientes y eludir los arrecifes institucionales, pero solo uno o dos lo lograrán.

El primer cambio será gatillado por la inminente salida del teniente general PNP Carlos Esaine de la Inspectoría General de la Policía, la tercera posición en el orden jerárquico de la PNP.

Esaine, quien reemplazó al general PNP Luis Henríquez (el que a su vez fue separado de su cargo en abril pasado por el escándalo del gasolinazo), duró muy poco tiempo en esa posición. De acuerdo con la información oficiosa, Esaine pidió licencia primero y su pase al retiro después, para tratarse una enfermedad.

Según fuentes menos oficiosas pero enteradas, que piden enfáticamente reserva, Esaine habría tenido una estentórea disputa con la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, respecto de cómo investigar algunos de los escándalos recientes en la PNP, en especial el del envío al VRAE de 120 fusiles y miles de balas como una encomienda no protegida en dos autobuses de la empresa Palomino. Esaine no habría aceptado los términos con los que Cabanillas le increpaba, las voces habrían subido de tono y terminado con una salida airada de Esaine.

IDL-SC intentó confirmar esta versión tanto con Esaine, a quien no fue posible contactar, como con Cabanillas. IDL-SC dejó tres mensajes a la ministra con su secretaria y un asesor, pero aquella decidió no contestar.

El hecho es que el general Esaine ha pedido su pase al retiro y tanto la PNP como el ministerio del Interior preparan la sucesión en el crucial cargo de inspector general.

De acuerdo con fuentes bien informadas, las autoridades de Córpac habrían decidido nombrar al general PNP Miguel Hidalgo, actual jefe de la Dirección Antidrogas de la PNP como nuevo Inspector y, en consecuencia, número tres de la Policía.

De hecho, ya se habría notificado a Hidalgo y los altos mandos de la Dinandro para que preparen la sucesión en la policía antidrogas.

Las resoluciones aceptando la petición de pase al retiro de Esaine y el nombramiento de Hidalgo serían publicadas la próxima semana.

Esa es la ola mediana.

La ola grande viene dos semanas después, a fin de mes, cuando, según la información de IDL-SC, el actual director general de la PNP, general de policía Mauro Remicio, debe pasar al retiro por límite de edad. El 29 de mayo, Remicio cumplirá 62 años y, de acuerdo con el régimen legal vigente, tiene que pasar al retiro.

Eso significaría un segundo y más trascendente reordenamiento de jerarquías policiales. El nombramiento de un nuevo director general –que en sí representa una decisión cuya importancia es difícil exagerar– supone una larga cadena de cambios, reasignaciones, nombramientos y pases al retiro.

Los dos candidatos con mayor posibilidad de suceder a Remicio son los generales PNP José Armando Sánchez Farfán, actual jefe de Estado Mayor; y Miguel Hidalgo.

Si Hidalgo fuera nombrado inspector general la próxima semana, existe la posibilidad de que dos semanas y media después sea nominado como el nuevo director general, lo que representaría un grado de agitación institucional (nada excita tanto a las instituciones verticales como los ascensos, comandos y nombramientos) que alguna gente del gobierno estima poco conveniente.

Por eso, se habría planteado postergar el relevo en Inspectoría hasta fin de mes, a fin de hacer un solo cambio. No se conoce si ello ha sido aceptado o no por Mercedes Cabanillas. Aunque, por supuesto, aquí no solo interesa su opinión sino también la del premier Yehude Simon y, sobre todo, la del presidente Alan García.

¿Cómo reacciona cada uno de ellos ante el inminente cambio en la PNP?

Hasta donde se sabe, de diferente manera.

Mercedes Cabanillas, que tiene una relación cercana con Remicio, no se sentirá, sin ninguna duda, tan cómoda con el nuevo director como con aquél. El carácter imperioso de Cabanillas es contrapunteado con el más bien sumiso de Remicio, lo cual ha garantizado hasta ahora un cierto tipo de armonía funcional.

Remicio, que dejó que el anterior ministro del Interior, Remigio Hernani, actuara como el director de facto de la PNP, parece haber procedido de la misma manera con Cabanillas.

De hecho, según fuentes altamente confiables, los tres últimos incidentes decibélicos en el despacho de Córpac tuvieron a Remicio como un testigo silencioso de los do de pecho de Cabanillas (sazonados, de acuerdo con esas fuentes, con ajos y también cebollas de sabor nacional).

Fueron tres gritaderas mayores, en las últimas semanas. Una al jefe de Seguridad del Estado, general PNP Germán Romero. Este habría aguantado en estoico silencio.

La segunda, habría sido al general PNP Henríquez, quien habría protestado al sentirse “afectado en su honor” por la manera en que fue removido de su puesto, debido al escándalo del robo de combustible.

La tercera habría sido con el general Esaine, a quien Cabanillas le habría increpado no hacer lo suficiente para investigar las incompetencias y corruptelas policiales.A tenor de las fuentes, Esaine habría contestado pico a pico, pero sin cebollería, antes de dar la media vuelta y abandonar el despacho. Luego vino la solicitud de pase al retiro.

(No hay duda, de paso, que la autoridad de la ministra o el ministro debe ser clara y definida en el sector. Pero el modo de ejercer el mando es crucial. Hay una relación inversa, a ese nivel, entre los decibeles y la autoridad, que Cabanillas parece no haber comprendido).

Retornando a la pregunta principal: ¿Con qué nuevo director general se sentirá cómoda Cabanillas? Difícil decirlo, porque la obediencia de Remicio sentó estándares difíciles de superar. Supuso una renuncia al liderazgo, que pocos oficiales con aptitudes de comando querrán imitar.

El que tiene mayores probabilidades para suceder a Remicio no es Sánchez Farfán sino Hidalgo.

El general Hidalgo cuenta con la especial simpatía del presidente Alan García. “Sin duda Hidalgo es el preferido por el presidente” dice una fuente con amplio conocimiento del tema. Y no es de sorprender.

El hasta ahora jefe de la Dinandro ha realizado varias operaciones especialmente encargadas por el presidente, la más importante de las cuales fue la identificación y captura de los chuponeadores en el escándalo de los petroaudios. La eficacia con que Hidalgo y los policías de la Dinandro capturaron a los veteranos marinos espías, mostró una gran destreza profesional y a la vez fortaleció considerablemente al presidente García.

Si algo tendrá que temer Cabanillas es el que haya una relación frecuente y directa entre García e Hidalgo. Todo indica que esa perspectiva no le será muy agradable, pero también que tendrá que poner la mejor cara posible al tiempo que le toque.

Yehude Simon también tendría clara preferencia por Hidalgo.

Dada esa circunstancia, queda por ver si habrá un cambio la próxima semana en Inspectoría, o se esperará hasta fin de mes para hacer todos los cambios juntos. De director general para abajo.

La otra pregunta pendiente es quién sucederá a Hidalgo en el comando de la Dinandro. Aunque esa posición es muy apetecida, IDL-SC recibió el trascendido que habría solo dos candidatos con buenas posibilidades.

Uno es el general PNP Edwin Palomino, ex jefe policial del Alto Huallaga. Palomino tuvo un buen desempeño en ese difícil puesto.

El otro es el general PNP Teddy Bartra, a quien Hidalgo habría propuesto como su sucesor.

Este será, entonces, un mes de alta ansiedad policial, al cabo del cual la PNP emergerá con nuevos jefes y, ojalá, con una mejor capacidad funcional. De repente hasta Cabanillas deja por un tiempo su vocación de soprano.