Les dan permiso para cumplir con su obligación
13/08/2012

Con la mitad (más muy pocos) de los Congresistas presentes en el último pleno se ha aprobado facultades para que el Ejecutivo legisle con miras al fortalecimiento institucional de los sectores Interior y Defensa, temas que no necesitarían ser legislados ni por el Congreso.

Durante la sustentación el Ministro del Interior señaló la importancia de conseguir cambios específicamente en cuanto a la capacidad operativa de la PNP, la alta rotación de sus cargos directivos, el trato (humano) entre policías y víctimas, así como entre la misma institución y los policías, el respeto de la meritocracia en los procesos de ascensos, el sistema de disciplina de la PNP, además de los servicios que prestan la DIGEMIN (migraciones y naturalización) y la DICSCAMEC (control de armas y explosivos). Para ello, dijo, sería necesario que el Ejecutivo legisle de manera urgente.

Si esos son los temas prioritarios del sector, queda claro que cualquier mejora en los mismos puede llevarse a cabo mediante disposiciones internas, directivas, resoluciones ministeriales y, en el más grave de los casos, mediante Decretos Supremos.

Lo que sí es urgente es que se haga esfuerzos por revertir la mala percepción que tiene la población de la PNP. Todos los temas señalados por el Ministro del Interior apuntan en ese sentido. Pero para que ello resulte es indispensable atacar la corrupción.

En esa línea, desalienta que entre los asuntos de atención inmediata no se haya considerado medidas contra la corrupción, por poco convincente que ello hubiera parecido. Incluso, en relación con ese punto, tampoco hubiera sido necesaria la proyección de nuevas leyes. Aparentemente, lo mejor en esos casos es actuar directamente sin pedir permiso para lo que ya es una exigencia.

Un ejemplo: en un año de gestión, el actual jefe del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) ha iniciado un plan que tiene como meta reducir al 41% la tendencia de sobrepoblación de las cárceles, que podría llegar a ser del 280% al 2016. Ello sobre la base de tres pilares indispensables: la ampliación de la capacidad carcelaria (construcción de algunos penales nuevos y reestructuración de otros), la reducción del número de nuevos internos y el incremento de sus salidas (presos), habiendo en estos casos identificado un importante porcentaje de la población carcelaria que podría esperar y/o cumplir su sentencia fuera de prisión. Uno de los ejes centrales de esta gestión es combatir la corrupción al interior y en torno al sistema penitenciario, así como la organización de delitos desde el interior de las cárceles (en muchos casos con ayuda directa o indirecta, dolosa o culposa, de funcionarios del INPE), lo que resulta menos complicado con establecimientos menos (sobre) poblados, menos desordenados. Por lo pronto, en menos de un año, por mencionar un ejemplo puntual, se destituyó a treinta y seis administrativos del INPE, cuando el promedio anual desde el 2006 era de siete casos. ¿Cuántas leyes nuevas ha necesitado para ello el jefe del INPE?

Volviendo al tema de delegación de facultades legislativas al Ejecutivo, salvo por aquellas referidas a las remuneraciones y pensiones, y el control de insumos químicos, equipos y maquinarias relacionados con el tráfico ilícito de drogas, es evidente que dicho poder del Estado legislará con la aprobación mínima del Congreso (un voto dirimente y cuestionado de por medio), por lo que, en términos de gobernabilidad y salud política, sería aconsejable que desista de esas facultades delegadas y permita que el debate y la búsqueda de consenso permanezcan en el Congreso el tiempo necesario.

Mientras tanto, a lo mejor podrían inspirarse en una gestión como la del Jefe del INPE e intentar resolver con determinación y liderazgo las debilidades de cada sector. En cuanto a los temas relacionados con la inseguridad ciudadana, se sigue percibiendo desorientación. Siempre se podría buscar consensos en los sectores y actores involucrados, que ya están convocados por mandato legal en el CONASEC que preside el señor Humala.