Especial de la Revista Ideele sobre Cerro El Pino y la estrategia de lucha contra la delincuencia

(*)Un cerro estigmatizado. Territorio liberado de cogoteros y escondrijo de avezados delincuentes, guarida de los malhechores que vivían de La Parada. Desde hace muchos años las personas que habitan en las alturas de la gran Lima llevan sobre sus hombros la fama de provenir de un lugar marcado. En más de 50 años, ésta es la segunda vez que la Policía interviene el asentamiento humano Cerro El Pino para diseñar un plan de seguridad ciudadana. El primero fracasó estrepitosamente.

La clave son las juntas

La inseguridad ciudadana es un problema capital y nacional. Sobran los diagnósticos y los hay de todas las tallas y colores. Con todo, el problema, lejos de disminuir y de que se hayan ensayado diversas medidas de solución (policiales, penales y judiciales), parece incrementarse. Sin embargo, desde hace algún tiempo, y de manera tenaz, las juntas vecinales cobran cada día mayor protagonismo en la lucha contra la delincuencia. Aquí una radiografía de un fenómeno que bien puede convertirse en parte de esa piedra filosofal que tanto andamos buscando para la inseguridad en el país.